La mejor opción contra la flaccidez, descartando la actividad física localizada, es la electroestimulación con electrodos que colocados a lo largo de los músculos afectados, producen la contracción isométrica de los mismos, logrando un fortalecimiento muscular como si fuera gimnasia pasiva.

Por medio de un sistema computarizado, el contractor produce una bioestimulación de las fibras musculares, aumentando la tonicidad muscular y la elasticidad de la piel, mejorando el retorno venoso y la oxigenación de los tejidos, evidenciándose los resultados desde la primera aplicación.
Produce efectos altamente reafirmantes, acelera la reducción de las medidas y disminuye la flacidez de los tejidos realizando 2 sesiones semanales hasta completar todo un tratamiento, que dependerá de cada paciente.

